
Después de mucho tiempo sin contaros anécdotas del trabajo, hoy vuelvo a ellas. Ayer llegaron los nuevos chicos y chicas abogados/as dispuestos a comerse el mundo. 37 caras y nombres nuevos que aprenderse. Para mí todos los tíos parecían iguales, productos de ESADE, con gafas y media melena, es la última moda en la Pompeu.
A mi me da igual, que haya gente o nueva o no, total, al ser administrativo mi trabajo es más con sus secretarias que con ellos directamente, pero al cruzartelos en el pasillo es bueno saber quien es gerente o quien no.
Lo que pasa, es que a mi excelentísima supervisora, se le ocurrió la idea de presentar a todo el personal de soporte a los nuevos abogados, y yo fui uno de los elegidos en representar al gremio. Entrar en una sala, pequeña y abarrotada de gente mirandote como si fueras la última hamburguesa del mcdonalds no ayuda a la oratoria, por suerte mi supervisora me hizo la presentación y yo solo dije: si necesitais algo mi número es 3011 y desaparecí raudo y veloz.
Supongo que los primeros días fliparán al ver toda la gente que curra aquí pero ya se acostumbrarán a maldecir al trabajo y al dia que decidieron entrar a currar aquí.
PD: Sigo siendo el varón más joven de la empresa, lo cual quieras o no motiva.
PD1: Hoy se ha ido un colega del curro, espero que todo te vaya bien Nacho. ¿con quien hablaré yo ahora de frikadas?